Estrategias de crianza para mejorar el comportamiento de los niños

Puede mantener la autoridad y la estructura sin comprometer la empatía, la comunicación o la expresión honesta de los sentimientos.

Su hijo llega a casa con un boletín de notas. Cuando lo abres, ves tres sobresalientes y un suspenso, este último en una asignatura en la que crees que podría esforzarse más. Cuando habla de ello con su hijo, se centra en la nota más baja y en cómo mejorarla. Pero no hablas de los A’s para nada.

Lo que su hijo podría sacar de esta conversación es que recibe más atención de usted cuando no se esfuerza tanto en la escuela. Quieres que siga trabajando duro, y puede que no entiendas por qué parece que no puedes convencerle.

Las estrategias de crianza positiva no suelen centrarse en criticar las malas notas y los comportamientos indeseables, sino en elogiar las buenas notas y los buenos comportamientos.

Puede seguir hablando con su hijo sobre las malas notas y los problemas de comportamiento, y trabajar con él y sus profesores en estrategias para mejorar. Pero te centrarás en las áreas en las que están teniendo éxito y los elogiarás por ese éxito.

Los castigos y las críticas duras pueden socavar su autoridad paterna y hacer que su hijo se aleje de usted. A continuación, te explicamos cómo hacer hincapié en las normas y las expectativas de forma eficaz, manteniendo la comunicación abierta y fomentando la expresión emocional de tu hijo.

La crianza positiva es un enfoque de la crianza basado en la empatía.

Los principales aspectos de la crianza positiva son:

  • validar los sentimientos y experiencias de su hijo
  • fomentar y elogiar el buen comportamiento
  • evitar castigos severos por comportamientos no deseados o inaceptables
  • hacer que su hijo participe en la discusión de los problemas y en la búsqueda de soluciones

Estilos de crianza

Aunque hay muchos enfoques para la crianza de los hijos, estos cuatro estilos de crianza son los más distintivos:

  • Autoritario. Se define por una comunicación abierta, reglas y límites claros, afecto de los padres e inclusión de los niños en la resolución de problemas. El estilo parental autoritario es el que más se asocia con la crianza positiva.
  • Autoritario. Este estilo de crianza suele definirse por la rigidez de las normas, los castigos en lugar de los elogios, el valor otorgado a la autoridad de los padres y la limitada comunicación familiar.
  • Permiso. Este estilo se caracteriza por la pasividad de los padres, que pueden actuar más como amigos que como figuras de autoridad, y por la falta de expectativas, normas o consecuencias.
  • No está involucrado. Los padres pueden estar demasiado ocupados, distraídos, desmotivados o emocionalmente indiferentes a la hora de implicarse en la vida de sus hijos, a veces hasta el punto de descuidarlos.

Cuando tus hijos tienen problemas de comportamiento, puedes tener la tentación de amenazarlos con duros castigos para «mantenerlos a raya».

Esta estrategia puede ser contraproducente, provocando un comportamiento más negativo y creando una distancia emocional en un momento en que usted y su hijo necesitan cercanía y comprensión. Cuando los niños se portan mal, a menudo es porque están pasando por un momento difícil -no intentan hacértelo pasar mal- y necesitan tu apoyo paterno.

He aquí 7 estrategias de crianza positiva que debes tener en cuenta cuando tu hijo necesite ayuda para mejorar sus problemas de comportamiento.

1. Establezca reglas y límites y hágalos cumplir de forma coherente.

Las normas y los límites tienden a dar a los niños un sano sentido de la estructura y la autoridad paterna, en lugar de hacerles sentir limitados.

Cuanto más sistemáticamente aplique los límites y las consecuencias, más probable será que su hijo siga las reglas que usted establezca.

Proporcionar este tipo de estructura también puede ayudar a tu hijo a aprender mejor y a mejorar su rendimiento académico.

2. No grites

Gritar a tu hijo cuando te molesta su comportamiento puede aumentar la probabilidad de que desarrolle problemas de conducta o síntomas depresivos en la adolescencia, según un estudio de 2014.

Los gritos pueden crear un ciclo:

  1. La actitud o el comportamiento de tu hijo te molestan.
  2. Le gritas.
  3. Los gritos hacen que tu hijo se sienta más enfadado y rebelde.

Si ves que los gritos son tu principal forma de disciplinar a tu hijo, puedes intentar retirarte brevemente de la situación cuando te sientas molesto.

Cuando te hayas calmado, puedes hablar con tu hijo. Es útil hablar de sus sentimientos y de los tuyos. A los niños les suele gustar oír que te has enfadado por su comportamiento y que has sido capaz de afrontarlo sin gritar.

Entonces puedes intentar trabajar directamente con tu hijo para resolver el conflicto sin levantar la voz.

3. Valide los sentimientos de su hijo

Cuando reconoce y valida los sentimientos de su hijo, le muestra que todos sus sentimientos -positivos y negativos- son aceptables y que le apoyará en lo que sienta.

A su vez, este apoyo puede ayudar a su hijo a desarrollar fuertes habilidades socio-emocionales y ayudarle a establecer relaciones con los demás.

4. Elogie, no castigue

Intenta centrarte en elogiar los comportamientos positivos de tu hijo en lugar de criticarle o castigarle por sus errores o su mal comportamiento.

Los niños suelen buscar la validación de su atención, y los elogios son una forma de validación. Elogiar el buen comportamiento anima a tu hijo a repetir esas conductas positivas para recibir tu atención y validación.

Si critica o castiga constantemente a su hijo, es posible que siga buscando su atención repitiendo comportamientos que a usted no le gustan.

Elogiar, en lugar de castigar, también puede mejorar la relación entre padres e hijos. Un estudio de 2017 sugiere que los padres deben intentar elogiar a los niños cuatro veces más que corregirlos para mejorar los problemas de comportamiento.

5. Pasar tiempo a solas con su hijo

Es importante reservar al menos 10 minutos al día para jugar con tu hijo sin distracciones, como pantallas u otras conversaciones paralelas. Intenta hacer algo que os guste a los dos, como una manualidad o un deporte.

Los niños necesitan una atención positiva por parte de sus padres, y ésta es una forma de asegurarse de que reciben lo mejor de ti. Pasar tiempo de calidad con tu hijo también puede ayudar a su desarrollo social y académico.

6. Demuestre a su hijo que le gusta

Según un estudio de 2014, mostrar afecto y proporcionar consuelo a su hijo a menudo hace que quiera pasar más tiempo con usted, lo que puede mejorar la calidad de su relación.

7. Trabaja con tu hijo para resolver problemas.

Los datos de un estudio de 2014 sobre el uso de internet por parte de los adolescentes sugieren que los niños cuyos padres les apoyan confían menos en internet y son más propensos a usarlo para la escuela que como actividad de ocio.

En concreto, los niños eran menos propensos a utilizar Internet cuando los padres discutían el contenido de los medios y fomentaban el pensamiento crítico sobre el material que encontraban en la red.

Como padre, usted quiere ser la mejor fuente primaria de su hijo. Si tu hijo acude a ti con un problema o una cuestión -ya sea académica, social o emocional- intenta trabajar con él de forma individual para ayudarle a resolverlo, y muestra interés y compasión por lo que está pasando.

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